UNIDAD 7: EL SIGLO XVII

 


CONTENIDOS de la Unidad 7

PRESENTACIÓN de la Unidad 7

KAHOOT de la Unidad 7



EXAMEN de la Unidad 7:
  • Explicar brevemente qué es un VALIDO y sus características.
  • Expulsión de los moriscos y sus consecuencias.
  • Conocer los DOS tratados que pusieron fin a la Guerra de los 30 Años para España.
  • Explicar qué era la "Unión de Armas" y qué pasó en la crisis de 1640.
  • Hablar un poquito del problema político que apareció en el reinado de Carlos II.
  • Explicar el significado del "Siglo de Oro".
  • Escribir un (pequeño) comentario sobre la crisis social y económica del s. XVII.


CONTENIDOS DEL TEMA:

7.1. FELIPE III

El hijo de Felipe II, que llegó al trono con el nombre de Felipe III, carecía de vocación política, y solo estaba interesado por la caza y el juego. Por esa razón, desde el comienzo de su reinado dejó las cuestiones de gobierno a un valido (también llamado “privado” o “favorito”). El valido era un noble con una relación de amistad con el rey, que no tenía un cargo oficial, pero en la práctica gobernaba y tomaba decisiones en nombre del rey.

El valido de Felipe III fue el Duque de Lerma, un político mediocre y con una ambición desmesurada, que puso en los cargos políticos de la Corte a sus parientes y amigos. Además, trasladó la Corte de Madrid a Valladolid, para llevar al rey cerca de su villa (Lerma) y separarlo de otras personas con influencia (por ejemplo, la abuela de Felipe III). Pero seis años después la Corte volvió a Madrid, ya que la ciudad ofreció una cantidad enorme de dinero al rey (y el Duque de Lerma se quedó con una parte, por supuesto).

El acontecimiento más importante en la política interior de Felipe III sucedió en 1609, y fue la definitiva expulsión de los moriscos que permanecían en la Península desde los tiempos de los Reyes Católicos. Recordemos que los moriscos eran los descendientes de los musulmanes que habían sido obligados a convertirse al cristianismo en 1502. Las causas de esta decisión no están totalmente claras. No parece muy probable que estos grupos estuvieran organizando una revuelta, o colaborando con los otomanos para atacar España. Quizá fue por pequeños conflictos que los moriscos tenían con el resto de los cristianos en algunos lugares. Pero las consecuencias, por el contrario, sí están bastante claras: casi 300.000 moriscos abandonaron la península, lo que acarreó una crisis demográfica y la desaparición de numerosos campesinos que trabajaban la tierra, y también de artesanos, especialmente en regiones como Valencia.

 

7.2. FELIPE IV

LA GUERRA DE LOS 30 AÑOS

Desde 1618, la paz en Europa estuvo amenazada por un conflicto que comenzó en Alemania, entre protestantes y católicos. Cuando la guerra se extendió a Europa, la cuestión religiosa se convirtió en un simple pretexto, y lo verdaderamente importante era la lucha por el poder. En particular, se disputaba la hegemonía de Europa, que hasta ese momento estaba dominada por la Casa de Habsburgo, con sus dos líneas familiares: la española y la austríaca (Carlos I había reinado en España y Austria, pero después en España reinó Felipe II y en Austria el hermano de Carlos).

En realidad, la Guerra de los 30 años fue un conjunto de guerras en diferentes lugares de Europa. En estos conflictos, cada país se alió con uno de los bandos que luchaban por la hegemonía de Europa:

A.      Los Habsburgo, austríacos y españoles, que querían mantener su posición dominante.

B.      Francia, líder de los países rivales. Aunque Francia era una monarquía católica, no tuvo problemas en aliarse con los protestantes alemanes y holandeses.

La Guerra de los 30 años terminó, en 1648, con la Paz de Westfalia, que tuvo dos consecuencias importantes:

  • La independencia de las Provincias Unidas (Holanda y otras provincias), aunque el resto de los Países Bajos siguió siendo español.
  • El fin de la hegemonía de los Habsburgo en Europa, y el comienzo de la hegemonía francesa.

Sin embargo, la guerra entre España y Francia continuó hasta 1659, año de la Paz de los Pirineos, que confirmó el inicio de la decadencia en España, ya que tuvo que dar algunos territorios importantes al rey francés.

LA UNIÓN DE ARMAS

Durante los primeros años de su reinado, Felipe IV gobernó mediante un valido, el conde duque de Olivares. Uno de los proyectos más importantes realizados por él fue la llamada Unión de Armas. La intención era crear un ejército permanente de 140.000 hombres, integrado por soldados de todos los reinos de la monarquía española, de acuerdo con la población y la riqueza de cada reino. Así, en caso de que un reino fuese atacado, se podría enviar rápidamente a 20.000 hombres para defenderlo, es decir, que se podrían defender hasta siete frentes al mismo tiempo.

Los objetivos de la Unión de Armas fueron los siguientes:

  1. La creación de un ejército moderno eficaz.
  2. La colaboración de los reinos en los costes de la guerra, y no solo Castilla (como sucedía hasta ese momento).
  3. La solidaridad entre todos los súbditos españoles, al margen de su lugar de origen.

Después de muchos intentos, la Unión de Armas fracasó por la oposición de las Cortes de Aragón, que no aceptaban la interferencia de la monarquía española en sus leyes y sus instituciones.

LA CRISIS DE 1640

El conde duque de Olivares, con sus pretensiones centralistas, fue ganándose cada vez más enemigos políticos, lo que provocó, entre otros conflictos, las rebeliones de Cataluña y Portugal:

  • Rebelión de Cataluña: cuando Olivares envió a sus tropas a luchar contra los franceses, el ejército castellano pasó por Cataluña y se produjeron algunos conflictos y abusos, lo que dio lugar a una rebelión en 1640. Los catalanes se entregaron Luis XIII de Francia, quien recibió el título de conde de Barcelona para independizarse del rey español. Doce años después, cuando comprobaron que la opresión francesa era bastante peor que la castellana, los catalanes aceptaron de nuevo someterse al rey Felipe IV.
  • Independencia de Portugal: durante la rebelión de Cataluña, los nobles portugueses, descontentos por las políticas centralistas de Olivares, proclamaron al duque de Braganza como rey (Juan IV) en 1640. Esta rebelión fue una sorpresa para Olivares, quien prefirió concentrar sus esfuerzos bélicos en Cataluña. En consecuencia, Portugal, gobernado por la monarquía hispánica desde Felipe II, recuperó su independencia definitivamente en 1668.

 

7.3. CARLOS II, EL REY “HECHIZADO”

Cuando Felipe IV murió, dejó como único heredero a Carlos II, un débil niño de cuatro años (“débil” en español, no en polaco... de hecho uno de los mitos de la historia de España nos repite que este rey no tenía una inteligencia "normal", lo cual parece ser totalmente falso). Carlos padecía de graves problemas de salud, lo que le impedía gobernar de forma independiente. Durante estos años, España perdió definitivamente la hegemonía en Europa, donde Luis XIV de Francia dominó los campos de batalla. Aun así, los virreinatos hispanoamericanos fueron probablemente los territorios más prósperos y estables del mundo en su tiempo, y en general podemos decir que la monarquía hispánica durante el reinado de Carlos II continuó siendo hegemónica a nivel global.

Pero en los últimos años del reinado aparece un gran dilema, el problema sucesorio. Carlos II se casó dos veces, pero no obtuvo descendencia en ninguna de ellas. Aunque su esterilidad parecía evidente, por su estado de salud, se le practicó un exorcismo, ya que se pensó que podría estar hechizado. Y no había otros candidatos de su línea familiar para continuar con la dinastía Habsburgo española.

Al finalizar el siglo, era cada vez más urgente elegir un sucesor para el trono español, y se fueron perfilando dos candidatos posibles:

ü  Carlos de Austria, de la línea austríaca de los Habsburgo.

ü  Felipe de Anjou, de la casa de Borbón, nieto de Luis XIV de Francia (y también pariente de Carlos II de España).

Justo antes de morir, Carlos II escribió su testamento, y nombró heredero a Felipe de Anjou. Su intención era tener la ayuda de Francia, país que tenía la hegemonía europea, como hemos visto, y que podría ayudar a conservar el poder de España.

Sin embargo, esta causó un shock en otras partes de Europa. Imaginemos qué cara pondrían los monarcas de otros reinos europeos cuando pensaban que dos enemigos, como España y Francia, ahora estarían unidos contra el resto de Europa... 😱 🤯 Sí, sería algo similar a estas caras.

(continuará...)

 

7.4. LA ESPAÑA DEL S. XVII

EL “SIGLO DE ORO”

El siglo XVII, que corresponde a la época del Barroco, es conocido como el “Siglo de Oro” de la cultura española, tanto en literatura como en el resto de las artes. En ocasiones, se puede hablar también de “los Siglos de Oro” para incluir tanto el XVI como el XVII. Entre las numerosísimas manifestaciones artísticas del Siglo de Oro destaca la pintura, que se caracteriza, como la pintura barroca de otros países europeos, por el uso de la técnica del claroscuro y la perspectiva aérea, y también por temas habituales como los bodegones.

Entre todos los artistas es necesario hablar de Velázquez, considerado como uno de los más importantes pintores de la historia del arte mundial. El cuadro más conocido de Velázquez es probablemente Las Meninas, en el que se representa a la familia de Felipe IV, incluyendo al propio rey y su mujer, además de al propio Velázquez, que aparece en la composición, ya que el cuadro se refleja como la imagen de un espejo, mientras el pintor está pintando.

Velázquez también inmortalizó algunas escenas históricas, como La rendición de Breda, conocido también como “el cuadro de las lanzas”, donde se observa la entrega de las llaves de la ciudad de Breda (en los Países Bajos) al capitán del ejército español después de la victoria española sobre los rebeldes holandeses en esta ciudad.

Otro de los cuadros más famosos de Velázquez es La fábula de Aracne o “Las Hilanderas”, donde vemos a varias mujeres que están hilando lana. Hay una gran profundidad, gracias a la perspectiva aérea. Siempre se ha considerado que es un cuadro de género, es decir, que representa a personas trabajando en su profesión. Pero en el fondo hay también una historia mitológica (la fábula de Atenea y Aracne). A Velázquez le gustaba jugar con este tipo de dobles significados, y también con los juegos ópticos (como en Las Meninas) y lo que se llama “cuadro dentro del cuadro”: en la escena del fondo, vemos a Atenea y Aracne, pero no sabemos si es una escena “real” o un simple cuadro en la habitación de las hilanderas. Además, en esa escena o cuadro Velázquez incluye una pintura de Rubens y de Tiziano, que se puede ver detrás de Atenea y Aracne.

LA CRISIS SOCIOECONÓMICA

Después de la expansión económica del s. XVI, gracias a la llegada masiva de metales preciosos y al aumento demográfico, el s. XVII fue una época de crisis, debidas en parte al aumento de los precios en el siglo anterior, y también a otros factores, como los siguientes:

·         Descenso de la población, debido a:

o   las guerras constantes en Europa.

o   graves epidemias de peste, que afectaron a España frecuentemente en esta época.

o   la expulsión de los moriscos en 1609 (como hemos estudiado).

·        Desaparición de la burguesía, por el fracaso de la artesanía y el comercio en España.

·         Ausencia de inversiones en actividades económicas productivas.

·         Alteraciones de la moneda (se hacían con más cobre y menos plata, lo que redujo mucho su valor).


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