UNIDAD 14: LA II REPÚBLICA (1931-1936)

 

CONTENIDOS de la Unidad 14

PRESENTACIÓN de la Unidad 14

KAHOOT de la Unidad 14



EXAMEN:
  • Conocer las consecuencias políticas de las elecciones municipales de 1931.
  • Conocer un poco las ideologías de la CEDA, la Falange Española, la CNT y la FAI.
  • Saber el año de promulgación de la Constitución republicana.
  • Saber dónde se aprobaron Estatutos de Autonomía durante la República.
  • Identificar personajes (con varias opciones):
    • El nombre de la mujer que defendió el voto femenino en las Cortes.
    • El primer presidente de la II República. 
    • El militar que dio un golpe de Estado durante el Bienio Reformista.
  • Reconocer conceptos (con varias opciones):
    • Significado del llamado "anticlericalismo".
    • Significado del Frente Popular.
    • Objetivo de la Reforma Agraria del Bienio Reformista.
    • Objetivo de la Reforma Educativa del Bienio Reformista.
    • Sucesos de Casas Viejas en 1933.
  • ESCRIBIR un texto muy CORTO sobre las revueltas de 1934.


CONTENIDOS DEL TEMA:

14.1. PROCLAMACIÓN DE LA REPÚBLICA (1931)

EL EXILIO DE ALFONSO XIII

Como ya hemos visto, en 1930 hubo un acuerdo, el Pacto de San Sebastián, donde las fuerzas contrarias al régimen monárquico (republicanos, socialistas y nacionalistas) se unieron contra la Corona. Además, los partidos monárquicos estaban muy divididos después de los años de la dictadura de Primo de Rivera, y el Rey ya no tenía muchos apoyos.

Unos meses después, las elecciones municipales del 12 abril de 1931 fueron presentadas como una elección entre la continuación de la monarquía o la posibilidad de elegir una república como forma de gobierno. El resultado electoral fue bastante igualado. Los partidos republicanos triunfaron en las grandes ciudades y zonas industriales, mientras que los partidos monárquicos lo hicieron en zonas rurales y agrarias.

Aunque Alfonso XIII tenía la mayoría de los votos a su favor, interpretó este resultado como un fracaso, y un rechazo cada vez más grande a la Monarquía. Además, muchos ciudadanos salieron a las calles para manifestarse y pedir la formación de una República. Para evitar un destino similar al de los Zares de Rusia en 1917, Alfonso decidió exiliarse voluntariamente en París, y la II República se proclamó oficialmente el 14 de abril de 1931.

EL GOBIERNO PROVISIONAL

El Gobierno del país quedó temporalmente en manos de los republicanos, socialistas y nacionalistas, con Niceto Alcalá Zamora como presidente. Rápidamente se organizaron las primeras reformas políticas. Pero los primeros momentos de este gobierno provisional no fueron fáciles. Hubo casos como la quema de conventos que evidenciaban el gran anticlericalismo que había surgido en la izquierda española desde el s. XIX. También en algunas ciudades españolas tuvieron lugar importantes huelgas obreras promovidas por la CNT (el principal sindicato anarquista), con el fin de lograr la revolución social y el fin del Estado.

El Gobierno provisional consiguió la aprobación de una Constitución en diciembre de 1931, que fue una de las más progresistas de su época, por delante de muchos otros países europeos. Esta Constitución incluía el derecho al sufragio femenino, por primera vez en la Historia de España. En la derecha había un sector más conservador, en contra del voto femenino, y una derecha liberal, donde destaca Clara Campoamor, del PRR, que fue la mayor responsable de este cambio histórico. En un memorable discurso, Campoamor convenció a la mayoría del Congreso para aprobar el derecho de las mujeres a votar. Por el contrario, en la izquierda, algunos diputados como la socialista Victoria Kent, Margarita Nelken y otros, estaban en contra del voto femenino, porque pensaban que las mujeres tenderían a votar a partidos más conservadores, y esto perjudicaba a sus intereses políticos.

 

14.2. EL BIENIO REFORMISTA (1931-1933)

Una vez aprobada la Constitución de 1931, se puso fin al gobierno provisional y comenzó el primer gobierno ordinario de la República. Manuel Azaña fue el primer ministro de este gobierno, mientras que Alcalá Zamora se convirtió en el presidente de la República. El bienio progresista fue también llamado bienio reformista, por la cantidad de reformas que se realizaron con el fin de hacer a España más igualitaria, laica y descentralizada.

PRINCIPALES REFORMAS DE ESTE PERÍODO

La Constitución de 1931 había dejado claro el camino hacia la descentralización, y en este sentido ofreció la posibilidad de elaborar Estatutos de autonomía y formar Gobiernos autónomos. Así, el primer territorio en hacerlo sería Cataluña, y le seguiría después el País Vasco. El estatuto de Galicia se aprobó en un referéndum en 1936, pero no llegó a aplicarse, ya que la Guerra Civil comenzó pocos días después.

Además, era necesaria una profunda reforma agraria, por el problema del latifundismo en el Sur (donde la propiedad era de unos pocos terratenientes). En estas zonas había muchísimos jornaleros sin tierras que vivían en la miseria más absoluta. Así, se planificó la expropiación de las grandes fincas no cultivadas, que podrían ser repartidas entre los campesinos sin tierras. Para organizar todo el proceso se creó el IRA (Instituto de Reforma Agraria). Sin embargo, esta reforma no se pudo realizar por la falta del dinero necesario y la oposición de muchos propietarios de tierras.

Se realizó también una notable reforma de la enseñanza, para disminuir el peso de la Iglesia Católica y su influencia en la educación. Se abolió el presupuesto de culto y clero, se prohibió la enseñanza a las órdenes religiosas y se disolvió la compañía de Jesús. Se empleó una gran cantidad de dinero para construir escuelas públicas y para la formación de nuevos profesores que pudieran representar los valores políticos que el gobierno quería aplicar a la sociedad.

LA REACCIÓN A LAS REFORMAS

Obviamente, estas reformas no fueron bien recibidas por parte de ciertos grupos sociales: grandes propietarios agrarios, la Iglesia Católica, una parte del ejército y gran parte de las clases altas y medias. Estos grupos apoyaron el golpe de estado del general Sanjurjo en 1932, que fue neutralizado por el gobierno republicano. Mientras, la derecha se estaba agrupando y se formó la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas).  También en esta época surge un partido político de ideología fascista: la Falange Española (FE), dirigido por José Antonio Primo de Rivera, hijo del anterior dictador, Miguel Primo de Rivera.

Desde el mundo obrero también surgieron protestas contra las reformas, porque se estaban realizando muy lentamente y muchos jornaleros y obreros necesitaban con urgencia estos cambios. Así, el sindicato anarquista llamado CNT se radicalizó con grupos vinculados a la FAI (Federación Anarquista Ibérica), que preferían llevar a cabo una insurrección armada para transformar de manera revolucionaria y radical la sociedad española. En este sentido, hubo un episodio dramático en Casas Viejas (Cádiz), en 1933, donde un grupo de campesinos afiliados a la CNT llevaron a cabo una insurrección que fue duramente reprimida. Estos hechos tuvieron consecuencias políticas, ya que provocaron la caída del bienio reformista y la dimisión de Manuel Azaña.

 

14.3. EL BIENIO DERECHISTA (1933-1936)

Con la dimisión de Azaña, el presidente de la República, Alcalá Zamora, disolvió las Cortes y convocó nuevas elecciones para noviembre de 1933. Estas elecciones las ganaron claramente los partidos de derecha. La CEDA (confederación de partidos de derecha) obtuvo la mayoría de los votos, aunque permitió a Alejandro Lerroux, del Partido Radical, (centro-derecha) ser elegido presidente con su apoyo. Por eso, se denomina a este periodo (de 2 años “y pico”) el Bienio Radical-Cedista o Bienio Derechista. El nuevo gobierno inició un proceso de desmantelamiento de la obra reformista del bienio anterior:

·         Paralización de la reforma agraria.

·         Modificación de la política religiosa (y acercamiento al Vaticano).

·         Amnistía a los sublevados del golpe de Estado del general Sanjurjo.

Esta situación provocará la radicalización de los partidos de izquierda, y en particular la llamada “Revolución de 1934”. Todo empezó cuando el presidente del gobierno, Lerroux, permitió la entrada a tres ministros de la CEDA. El Partido Socialista intentó entonces lanzar una revolución obrera en todo el país para establecer un sistema de tipo bolchevique. Este intentó no tuvo éxito, aunque terminó creando dos grandes focos de rebelión en España:

•La revolución obrera de los mineros de Asturias fue un intento de establecer la dictadura del proletariado y destruir el sistema republicano. Los anarquistas, socialistas y comunistas, unidos, ocuparon la cuenca minera y proclamaron la revolución, que fue sofocada poco tiempo después por el general Franco.

•En Cataluña, en este contexto de rebelión contra el orden republicano, Lluis Companys proclamó el Estado catalán dentro de la República Española. Este movimiento duró solamente unas horas, y después de restablecer el orden, se disolvió la Generalidad (el gobierno regional catalán), se encarceló a su presidente y a otros líderes políticos y se suspendió el Estatuto de Autonomía.

 

14.4. EL FRENTE POPULAR (1936)

Los distintos puntos de vista entre los partidos del gobierno (Partido Radical y CEDA), más los escándalos de corrupción (como fue el caso del “estraperlo”), provocaron la convocatoria de nuevas elecciones en febrero de 1936. Las fuerzas de izquierda se presentaron agrupadas en el Frente Popular. Su programa quería recuperar las grandes reformas del primer bienio, y conseguir la amnistía para los responsables de las rebeliones de 1934. La derecha, por el contrario, se presentó a estas nuevas elecciones dividida en varios partidos: el Bloque Nacional, liderado por Calvo Sotelo, con monárquicos y tradicionalistas; la CEDA; y la Falange Española.

Las elecciones dieron la victoria al Frente Popular, aunque la diferencia fue pequeña y existió una polémica por un posible fraude electoral. En mayo, Manuel Azaña fue nombrado presidente de la República en lugar de Alcalá Zamora, y Santiago Casares Quiroga entró como jefe del gobierno. Se pusieron en marcha de nuevo las reformas, pero la división entre derechas e izquierdas dividió a la opinión pública. Los sectores más radicales de la izquierda querían una revolución social. Los extremistas de derechas, apoyados por un parte del ejército, argumentaban la necesidad de un golpe de Estado que pusiese fin a la amenaza de un nuevo intento de revolución socialista.

Las tensiones entre los bloques opuestos, izquierda y derecha, desencadenaron un clima de violencia social, que se conoce como la Primavera Trágica. El punto culminante llegó la noche del 12 de julio de 1936, cuando los escoltas de un líder socialista, Indalecio Prieto, llegaron a la casa de uno de los líderes de la derecha, José Calvo Sotelo, se lo llevaron en un coche y lo asesinaron. En este momento, los militares que aún estaban indecisos sobre la necesidad de reaccionar, como el propio general Franco, decidieron finalmente que la situación ya había llegado a su límite…

(continuará)


VIDEO

El porqué de la bandera tricolor (rojo-gualda-morado):

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